Entrevista a Federico Pinedo

“Nuestro desafío no es 2015, sino 2013”

El diputado nacional Federico Pinedo analiza su performance en la Ciudad y las dificultades del PRO para construir una estructura nacional.

por Federico Poore
Debate, 28-10-2011


El resultado de las elecciones dejó a Federico Pinedo con ganas de más. Fue uno de los impulsores de la candidatura presidencial de Mauricio Macri, pero la decisión del jefe de Gobierno de optar por la reelección en la Ciudad resintió sus posibilidades. Y, de alguna manera, dejó huérfanos a varios postulantes locales del PRO en distintos puntos del país, que, como él, quedaron obligados a competir contra el kirchnerismo sin ningún “efecto arrastre”.
A pesar de ello, el jefe de la bancada del PRO consiguió más del veinte por ciento de los votos a puro corte de boleta y logró que su partido renovara tres diputados, de los dos que ponían en juego. Minutos antes de tomar un vuelo para Salta (“me voy al valle a hacer budismo zen”, festejó), Pinedo conversó con Debate sobre el futuro de su espacio y reveló que el 23 de octubre votó a Elisa Carrió.

¿Cómo evalúa el resultado del PRO en Capital?
Lo primero que debemos hacer es agradecer a los ciudadanos que cortaron la boleta del PRO. Fueron muchísimos y lo consideramos algo muy valioso. Un dato interesante de la votación fue que la mayor parte del corte en favor de nosotros fue con Hermes Binner. De hecho, ganamos las cuatro comunas del norte junto con Binner, que sacó el 28 por ciento en la ciudad. La misma gente que votó al PRO y a Eduardo Duhalde en las primarias, votó al PRO y a Binner en las generales, así que claramente lo que unifica ahí es el PRO.

¿Cómo entiende el ascenso de Binner?
Los votantes lo consideran un hombre honesto y con capacidad de gestión.

¿Qué análisis hace de las elecciones?
La presidenta tiene una ventaja enorme, y es que cuenta con una libertad absoluta. La victoria es suya y no la comparte con ningún colaborador ni con los otros candidatos que la apoyaron. La mala noticia es ésa, que tiene la libertad que hacer lo que quiera. Cualquier error que cometa a partir de ahora va a ser responsabilidad suya. Lo que tiene que hacer entonces es abrirse a otros, recibir miradas distintas, tender vías que le permitan canalizar ese diálogo.

¿Qué le pareció el mensaje que brindó la Presidenta luego de su triunfo?
Creo que tiene dos interpretaciones posibles. La primera sería su llamado a la unidad nacional: “Ahora que gané yo, hagamos todos lo que yo quiero”. La otra es que diga: “los votos son del pueblo y no de los dirigentes, ahora que estoy en la máxima libertad de acción me gustaría generar aperturas y diálogos que me permitan ver los aspectos de la realidad que no vi hasta ahora…”.

¿Esos aspectos serían las supuestas “fallas” del modelo?
Me parece que lo principal es la actitud, una actitud de escucha y de apertura a la opinión diversa. Si lo tiene en cuenta, tendrá la posibilidad de terminar la presidencia en un punto alto, como corresponde.

Para los próximos cuatro años, ¿augura un mejor diálogo entre Nación y Ciudad que el que tuvieron hasta el momento?
Apostamos a eso, aunque no sé si sucederá. Ojalá tenga lugar esta segunda lectura de la que hablaba. La predisposición nuestra es total, no sólo del PRO, sino de los demás partidos. Sería bueno ver un gesto de apertura y de escucha a los partidos opositores serios que tengan cosas para aportar.

A la luz de los resultados nacionales, ¿coincide en que existen ciertas limitaciones del PRO para consolidar una estructura nacional?
No. El PRO, a principios de este año, hizo una apuesta de unidad a la oposición, que fue violentamente rechazada por quienes después fueron candidatos a presidente. Es decir, que las distintas versiones de la oposición terminaron actuando sin institucionalidad, lo mismo que le achacamos al kirchnerismo. Esto generó que los argentinos no tuvieran en las presidenciales una candidatura alternativa y viable.

Le preguntaba porque en la provincia de Buenos Aires no hubo listas del PRO y en Entre Ríos, por ejemplo, Armando “Mandy” Saliva obtuvo menos del tres por ciento de los votos.
Un porcentaje bajo, muy bajo. Creo que esa gente tiene que replantear su acción política si quiere que el PRO tenga un armado propio. Y no es una cuestión de grandes figuras. Nosotros no tenemos grandes figuras en muchos lugares y, sin embargo, hemos hecho grandes elecciones. En la ciudad de San Juan, nuestro candidato a intendente obtuvo el 29 por ciento de los votos. Cuando hemos presentado candidatos competitivos hicimos buenas elecciones. Y hemos tenido candidatos descollantes.

¿Incluye en la lista a Jorge Macri, que se impuso en Vicente López?
Claro. El PRO ha demostrado tener una enorme potencialidad cuando presentó candidatos viables, como Mauricio Macri, Miguel del Sel, Jorge Macri y, en menor medida, Federico Pinedo (risas).

Al menos de momento, el PRO parece tener más figuras que armadores. ¿Coincide con esta lectura?
Sí, aunque también creo que la política de armado y de organización se ha venido haciendo con una metodología de la época de 1920. Me parece que Internet ofrece alternativas mucho más contundentes de organización, generando grupos y mecanismos de interacción y organización permanente. Personalmente, pienso trabajar por ese lado. Es lo que tenemos que construir en los próximos dos años para disputar una elección nacional, que es lo que queremos hacer en 2013.

Usted mencionó a Binner. Los acuerdos a futuro, ¿podrían incluirlo, en desmedro de las figuras del duhaldismo?
El PRO tiene que trabajar con todos los que puedan tener una política nacional ganadora. Binner la tiene, pero ellos están apostando a una alternativa ideológica socialdemócrata. Lo nuestro es menos ideológico, más de modernización y, probablemente, más abarcador. Incluye al peronismo, además.

¿Cómo ve el PRO de cara a 2015? ¿La tercera intentona presidencial es la vencida?
Creo que sí, que en todo caso queda absolutamente claro que Mauricio no puede ser más candidato en la Ciudad, con lo cual o se va a una provincia o va por la nacional. Aunque insisto, el desafío nuestro no está tan lejos como 2015 sino en 2013, donde ya tenemos que presentar una alternativa nacional. Y los que no quieran trabajar con el PRO, nos parece bien, pero no vamos a perder más tiempo con ellos.

¿Cree que, luego de sus fracasos electorales, Duhalde y Alberto Rodríguez Saá van a profundizar las alianzas del PRO, ahora con Macri como candidato nacional?
Creo que nuestro proyecto va a convocar a bastante gente con origen en el peronismo, al “pero-kirchnerismo” le ha pasado lo que pasa siempre cuando se genera un polo de poder demasiado fuerte, que es que los equilibrios se generan en la interna. En la vida política, cuando hay mucho peso de un lado se genera un contrapeso en otro, y sino tenés contrapeso afuera, lo tenés adentro. También vamos a mantener un diálogo creciente con sectores del radicalismo y sectores medios.

Dentro del radicalismo, ¿se refiere a algún dirigente en particular?
No, ellos tendrán que decir si van a trabajar con el PRO o no, algo que se verá inicialmente en el trabajo parlamentario. Nos espera una política de diálogo muy abierta en el Congreso y vamos a trabajar con quienes tengan una visión positiva y propositiva.

¿Qué postura tomará el PRO frente al Presupuesto 2012?
Le hemos pedido audiencias al Gobierno para entender cómo ven el año que viene en lo económico y qué es lo que quieren hacer. No entendemos bien qué es lo que contiene el mensaje, por lo que nuestras conversaciones van a enfocarse en una tarea central: cómo transformar una fuga de capitales de 25 mil millones de dólares al año en inversiones productivas para el país.

¿Qué es lo que le critica al proyecto del Gobierno?
El Presupuesto estima un ajuste del gasto público y un tipo de cambio congelado. Es básicamente la receta de Martínez de Hoz para frenar la inflación.

¿A quién votó a presidente? Había amenazado con votar a Jorge Altamira…
¡Lo de Altamira era un chiste! La voté a Elisa Carrió. Quería dar un gesto personal. Me parecía importante rescatar la actitud que tuvo en estos últimos días.