Entrevista a Humberto Schiavoni

“No tenemos veinticuatro Miguel del Sel”
El presidente del PRO, Humberto Schiavoni, evalúa las dificultades del macrismo para consolidar una estructura federal de cara a 2015.

por Federico Poore
Debate, 25-02-2011

Es misionero y peronista. Llegó a Mauricio Macri por medio de Ramón Puerta y en 2007 desembarcó en la Corporación Buenos Aires Sur, creada para desarrollar los lugares más postergados de la Ciudad. A fines del año pasado, el propio Macri anunció que sería el nuevo presidente del PRO, reemplazando en el cargo a José Torello, amigo íntimo del jefe de gobierno.
Hoy, el abogado Humberto Schavoni sigue sin estar entre las caras más conocidas del espacio, pero constituye una de sus principales apuestas de cara a la demorada expansión nacional, papel que encabeza junto al ministro de gobierno, Emilio Monzó. Tal vez por eso, no extraña al visitante que en su despacho se destaque un mapa con las provincias argentinas marcadas de acuerdo a porcentajes. “Es el peso específico de cada provincia en materia electoral”, detalla.
En diálogo con Debate, Humberto Schavoni repasa los progresos del PRO en varios distritos y pide hacer una lectura diferenciada de las elecciones según sin compitieron o no en simultáneo con Cristina Kirchner. Por último, revela que el desafío del espacio que lidera “es acortar la brecha entre lo que es el partido en cada distrito a lo que Macri es como candidato a presidente”.

¿Cuáles son los principales desafíos del PRO en función del armado nacional?
Desde lo partidario, el PRO tiene el desafío de trascender los distritos donde hoy tiene presencia y transformarse en una fuerza realmente federal. Esto es tener una mayor presencia en los principales territorios, incorporando en su seno a dirigentes y militantes de toda la geografía.

¿Y cómo observa el progreso de los últimos años?
No se puede hacer una lectura general porque el PRO concurrió a esta última elección sin candidato a presidente. Podemos establecer que allí donde las elecciones fueron separadas -es decir, donde la boleta presidencial no tuvo efecto-, como el caso de Santa Fe con un excelente candidato como Miguel del Sel, el PRO estuvo a tres puntos de ganar la gobernación. Es más: hoy tiene el segundo bloque de diputados provinciales, cuatro concejales en Rosario y ocho más en toda la provincia. Es decir, ha hecho una gran elección y tenemos una estructura como para ir consolidando esta presencia. Ahora, en otros lugares, como en el caso de Entre Ríos, donde las elecciones fueron paralelas a la nacional, nos fue mal porque no teníamos una presencia fuerte.

¿Qué sucedió en el resto del país?
En otros lados donde hemos hecho diferentes frentes, el PRO obtuvo representación legislativa: en Tucumán, en San Juan -donde tenemos hoy un diputado provincial y cinco concejales en ciudades aledañas a la capital-, en Mendoza y en Córdoba, donde tenemos un diputado provincial. En provincia de Buenos Aires tuvimos el gran éxito electoral con Jorge Macri como candidato en Vicente López. En Lanús, tercera sección electoral, (Néstor) Grindetti sacó más del 15 por ciento de los votos.

¿Cuál es la conclusión a partir de estos resultados?
Que allí donde el PRO tuvo buenos candidatos y un trabajo territorial previo, tuvimos éxito, aun sin la boleta a presidente.

¿En qué provincias falta más trabajo?
Falta trabajar en el Sur, donde tenemos poca presencia. Pero, en general, hay una semilla del PRO en todos los distritos del país. De hecho tenemos representación legal en 20 de los 24 distritos. En algunos tenemos menos peso político, pero en esta nueva etapa podemos incrementar y profundizar esta presencia.

A este ritmo, ¿alcanza para llegar a 2013 o a las presidenciales?
Confiamos en que sí, en que el PRO va a ser la principal alternativa política al Gobierno, primero porque tenemos la figura de Mauricio Macri, que creció y se consolidó después de la reelección en la Capital. Hoy el desafío es igualar o acercar el PRO en cada distrito a lo que es Mauricio Macri como candidato. El desafío es acortar esta brecha.

En octubre, el PRO no presentó listas en la provincia de Buenos Aires. ¿Por qué?
En octubre se presentaron a nivel comunal. No tuvimos candidato a presidente ni candidato a gobernador.

A eso apuntaba. ¿Cuáles fueron las falencias del PRO para que se llegara a esa instancia?
Tuvimos varios inconvenientes. El primero es que, sin tener candidato a presidente, resulta imposible armar buena parte de la estructura. Después, al no haber podido sostener lo que fue Unión-PRO, tampoco tuvimos candidato a gobernador.

¿Qué relación mantienen hoy con Francisco de Narváez?
Con de Narváez tenemos una relación cordial, pero no hay ningún acuerdo político en marcha. Los vasos comunicantes están abiertos y las relaciones personales, intactas. Veremos qué pasa a medida que avanza el tiempo, pero hoy el PRO está trabajando en la consolidación de su propia estructura.

¿Cómo evalúan la opción de que la diputada Gabriela Michetti se presente como candidata en provincia de Buenos Aires?
Es una alternativa fuerte. Depende de ella y de las circunstancias políticas. Todavía es prematuro decir si esto se va a dar o no, pero estamos trabajando en esa línea. No olvidemos que Michetti es una de las cinco dirigentes nacionales con mejor imagen: es altamente conocida y cada vez que la hemos acompañado en sus viajes al interior con Emilio Monzó, notamos que su relación con la gente es tremenda. Gabriela tiene un potencial electoral muy importante y todo lo que tiene hoy es un piso.

Supongamos que Michetti finalmente acepta. ¿Qué figuras de peso le quedan al partido en la Capital?
El PRO tiene muchas figuras de peso en Capital. Justamente, nuestra riqueza es tener varias alternativas si el partido se organiza a nivel nacional, alternativas que se van a dirimir de la mejor manera posible. No hay que tenerles miedo a las internas.

¿Cómo evalúa los coqueteos entre el PRO y determinados dirigentes radicales?
Son acercamientos normales de la política. El PRO como partido nacional no puede estar aislado de las relaciones interpersonales e interpartidarias. Hoy es prematuro hacer cualquier análisis o perspectiva de alianza electoral, pero eso no inhibe que tengamos abiertos los vasos comunicantes entre algunos dirigentes. El PRO ha tenido siempre una vocación frentista y amplia. El propio Mauricio Macri antes de ir por la reelección hizo un llamamiento a todas las fuerzas opositoras.

El último en hacer un llamado semejante fue el diputado radical Oscar Aguad, pero días atrás el titular de la UCR, Mario Barletta, ordenó hacer foco en el plano interno. ¿Cree que de todas maneras continuarán los acercamientos a dirigentes como Alfredo Cornejo y Mario Meoni?
Los diálogos existieron, existen y van a existir porque hacen a la esencia de la política democrática. Creemos en el diálogo sin que eso haga presuponer ningún frente electoral, ni con el radicalismo ni con ninguna otra fuerza política.

¿El PRO continuará su política de postular a famosos o figuras, como el caso de Miguel del Sel?
Eso depende de cada circunstancia electoral. No hay 24 “Migueles del Sel” en el país. Miguel tiene unas características notables, como una vieja relación con Mauricio Macri y un interés de siempre por la política antes que decidiera incursionar en la política de la mano del PRO.

¿Se le está ofreciendo algún tipo de postulación al economista Carlos Melconián?
Carlos es una persona muy vinculada al PRO, en 2009 fue candidato a senador por nuestro espacio. Pero va a depender de su decisión personal.

¿Existen charlas con gobernadores justicialistas?
El PRO no está cerrado al diálogo con ningún dirigente político. Por ahora las actividades se están haciendo a nivel de municipios, un trabajo más que nada de Emilio Monzó. Y si bien no es mi área, entiendo que también se va a estar explorando el área de los gobernadores.

¿Qué tipo de oposición plantea el PRO a nivel nacional?
Desde la época en la que fue oposición al gobierno de la Ciudad, el PRO siempre ha planteado una oposición constructiva. Somos un partido de diálogo, de acuerdos, dispuesto a apoyar aquellas propuestas que mejoren la situación de la gente.

Emilio Monzó aseguró esta semana que la candidatura de Mauricio Macri “no es innegociable”...
Eso lo dijo Mauricio desde siempre, que él no estaba atado a ninguna candidatura.

Ahora, ¿qué sucede si Macri finalmente cede porque hay otra figura mejor posicionada? Es su último período al frente de la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio también dijo que el político no tiene por qué estar siempre en un cargo. La idea de abrazar la política como un servicio público es lo contrario de esa obligación.

Algún militante o simpatizante del PRO podrá preguntarse si ese potencial paso al costado no es una pérdida, siendo Macri la figura más importante del partido.
Si todo es para que mejoren las condiciones del país, los militantes del PRO van a estar encantados.

En la disyuntiva entre figuras o cuadros, ¿a qué apuesta más el PRO?
A las dos cosas. Hacen falta cuadros y hacen faltan figuras con aceptación popular. Aunque en muchos casos, como el de Miguel (del Sel) y de Gabriela (Michetti) se da una simbiosis entre ambas cualidades.