Only big players can be free?

Only big players can be free?
Supreme Court justices appear unconvinced by media group’s main argument

by Federico Poore
Buenos Aires Herald, 30-08-2013

One of the main merits of the two-day public hearing over the constitutionality of the Broadcast Media Law at the Supreme Court was that it forced the sides to take their arguments out of judicial circles and into the public eye.

The hearing ended up exposing a couple of weaknesses in the government’s case — particularly when asked to report their progress on the long-promised “new voices” that this new law would usher in — but it also exposed a flawed premise at the core of the Clarín Group’s claim.

Clarín representatives repeatedly affirmed their dominant position over the market by saying it was the way to guarantee their “political independence.”

“This sustainability scheme is the only one possible in order to gain independence from government advertising,” attorney Alejandro Carrió argued.

He was referring to the more than 270 radio, television and cable licences that, according to the AFSCA media watchdog, the conglomerate currently holds. This de facto situation not only violates the disputed Broadcast Media Law, but also the previous one, which — even after a series of pro-conglomerate modifications during the 1990s — stated that no single economic group can hold more than 24 broadcasting licences.


‘Size does matter’

Venezuelan lawyer Asdrúbal Aguiar Aranguren, who, representing the Ibero-American Observatory for Democracy, recognized the state has the right to “regulate the radioelectric spectrum” (something that was subject to heated debate back in 2009 but apparently is no longer a matter of controversy) but “within certain limits.”

“The state cannot impede the growth, the development or the economic viability of media,” Aguiar Aranguren said.

This “growth” included the merger of Cablevisión and Multicanal between the country’s two main cable TV companies which came into effect almost six years ago. Apart from one dozen TV and radio stations, Clarín now owns 237 cable licences — 58 percent of the market share, according to AFSCA.

“If Clarín had stayed with the previous business model, it would not have been able to survive in the converging market” that links broadcast, cable television and the Internet, argued corporate lawyer Damián Cassino.

Clarín attorney Lucas Grossman was more explicit when he talked about the need to have “broad shoulders” to be able to report on news that could compromise the national government’s interests.

“Size does matter,” he said on Wednesday.

This line of thought peaked when lawyer María Angélica Gelli took time in her closing statements to warn that if the Broadcast Media Law was deemed constitutional, “the critic (journalistic) approach will disappear,” because — wait for it — the Clarín Group “is the only media outlet capable of doing investigative journalism” in Argentina.


What’s freedom got to do with it?

The Supreme Court challenged this world view through some of the questions aimed at the media giant’s defendants at the beginning of yesterday’s hearing.

“If freedom of expression requires an economic volume such as the one displayed by the Clarín Group, what happens with other groups that are not as large? Aren’t they able to express themselves freely?” the justices asked.

In other words, it could be argued that some scale is necessary to enjoy independence from both the state and the market — but 270 licences?

Carlos Winograd, an economic expert for the media group, gave a stammered answer before Chief Justice Ricardo Lorenzetti interrupted him.

“We want you to add something new to the question,” the justice warned.

A similar situation was seen minutes before — regarding the very first question the tribunal asked the group’s representatives: “Why do you say (the Broadcast Media Law) affects freedom of expression?”

The question was met with a deafening silence. Four different lawyers came to the microphone and tried to explain, one at a time, that the law “created an effect that was contrary to its purpose.”

Lorenzetti rolled his eyes and called on the hearing to continue.

It was a basic question.

Last year, while limiting the extension of Clarín’s injunction, the top tribunal said that until that moment of the judicial battle there had been “no arguments that directly related the divestment article to (the issue of) freedom of expression.”

Measured by the answers heard, this argument — the heart of Clarín’s strategy: to prove that this does not just affect their assets but that “freedom” is also at stake — still does not appear to convince the country’s highest court.

Entrevista a Santiago Kovadloff

El problema de haber ganado
El resultado de las primarias del domingo pasado, como mínimo, condicionó el futuro del cristinismo, pero a la vez, la oposición se encontró con una mayoría que no reconoce padres, con un grado tal de fragmentación que impide proyectar escenarios. Viernes dialogó con Santiago Kovadloff, filósofo crítico del kirchnerismo y referente de dirigentes opositores, sobre los dilemas de un sector político al que no le resulta fácil digerir sus triunfos.

por Federico Poore
Ámbito Financiero, 16-08-2013

"Los kirchneristas me dicen oligarca conservador. No se dan cuenta de que sólo soy un radical desencantado", lanza Santiago Kovadloff en su casa de la calle Riobamba, en Barrio Norte. El escritor y filósofo, que alguna vez se reconoció como interlocutor de figuras de la oposición como Ernesto Sanz, Francisco de Narváez o Mauricio Macri, habló con Viernes a horas de realizadas las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que significaron la peor derrota electoral del kirchnerismo en sus diez años de Gobierno, pero que también consolidaron la dispersión regional de las oposiciones a la administración nacional.

¿Cuál es su balance de las primarias del domingo?
Han confirmado una tendencia muy marcada en las marchas que tuvieron lugar el año pasado y este año: la necesidad de que cambie la orientación del Gobierno nacional. Esta demanda viene siendo mayoritaria hace ya mucho tiempo, pero la Presidenta se limitó a tomarla como un síntoma de la disconformidad con las transformaciones que estaba llevando adelante. Ése fue su error. Esta demanda se expresó el domingo a favor de una transformación de la que ella ya no formaría parte. El peronismo, en tanto, probó su versatilidad una vez más derrotándose a sí mismo en las elecciones.

¿Qué lectura hace del papel de la oposición?
Creo que la expectativa social en torno a ciertas figuras que podrían ser las protagonistas de este cambio es cautelosa. Existen indicios de que las dirigencias políticas han oído la exigencia de interdependencia, pero exageraríamos si creyéramos que es suficiente. Después hay liderazgos inéditos. El de (Hermes) Binner es uno de los más acentuados, lo que no significa que tenga proyección nacional, pero sí que construyó una alternativa en el campo de la socialdemocracia. La Capital también presentó un perfil novedoso y sería necio negar que el PRO ha perdido el monopolio del electorado (opositor). El Gobierno de Macri ha hecho un esfuerzo enorme para posicionarse como eficiente; sin embargo, la demanda social, que ha volcado su interés al centroizquierda, parecería pedir algo más que eficiencia: una respuesta al drama ético que se le plantea a la política a partir de la corrupción y el autoritarismo.

¿Es posible llamar centroizquierda a un frente que llevó a Alfonso Prat Gay de candidato?
No sé por qué ellos se designan como "izquierda". Para mí la izquierda es (Néstor) Pitrola, todos esos partidos que sacaron bajos porcentajes. En cuanto a la centroizquierda, prefiero llamarla -con Luis Gregorich- socialdemocracia, aquella que le garantiza al sistema la existencia de un ala progresista por oposición a un centroderecha, con aspectos más conservadores. Eso garantizaría una alternancia.

A varios les sorprendió el resurgimiento, si bien tenue, de una figura como Elisa Carrió. ¿A qué lo atribuye?
Carrió es depositaria de un interés social parcial. Pero si bien sobre ella recayó una predilección mayoritaria en términos relativos, diría que lo más significativo es que sobre UNEN recayó la gratitud de un electorado que se sintió más protagonista que nunca, en la medida en que pudo decidir en las PASO quiénes habrían de ordenar sus liderazgos.

¿Cree que por eso los porteños no votaron mayoritariamente al macrismo, tal como lo hicieron en 2011?
El electorado porteño es bastante histérico. Tiene amores intensos, pero fugaces. Como Pino Solanas, que en un momento creció y después bajó. Mientras tanto, el macrismo se mantiene por dos razones. Primero, un cierto grado de eficiencia en la gestión práctica. Pero también, una gran duda que tiene el electorado: si Macri tendrá los atributos suficientes como para constituirse en un líder nacional. El mismo electorado que lo vota muchas veces se pregunta si está en condiciones de postularse en ese nivel. En ese sentido está emparentado con el resto de los líderes provinciales. ¿Podrá Macri? ¿Podrá Binner? ¿Podrá Cobos? No estamos frente a un oficialismo y una oposición orgánicas: tenemos un oficialismo debilitado y fragmentado, por un lado, y por el otro a una oposición que, fragmentada, intenta constituirse en un cuerpo más o menos homogéneo.

La fragmentación territorial de estas representaciones es enorme. Binner triunfa con cierta amplitud en Santa Fe, pero no logra llevar con éxito esta presencia a otras provincias. De la Sota gana en Córdoba, pero es inexistente en el resto del país. Algo parecido pasa con Macri más allá de la General Paz. ¿Puede la oposición reorganizar alguna de estas figuras de cara a 2015?
Es una de las intrigas que presenta nuestra dirigencia política. Estoy persuadido de que esa transición va a ser muy lenta, que va a rebasar 2015. Tal vez en dos años no lleguen con un panorama vertebrado. Pero hoy ya empieza a aparecer como la gran tarea. El ciudadano todavía está votando líderes sectoriales: el porteño está pensando en Buenos Aires, los cordobeses en Córdoba... Pero tras las PASO, llegó la hora de preguntarnos si estos líderes regionales son capaces de llevar a cabo la práctica de julio de 1816, esto es, reunirnos en algún lado para ver si podemos generar algún proyecto de conjunto más allá de las suspicacias recíprocas. La cultura política de esos líderes, ¿lo permitirá?

Con respecto a la cultura política de ciertos dirigentes, ¿le parece que figuras como Macri o De la Sota ofrecen estándares de corrupción distintos de los del kirchnerismo?
(Piensa) Te diría que en la Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba hay una demanda social de integridad que permite reconciliar un poco la política con la ética. Ahora bien, frente al oficialismo, ellos tienen una exigencia muy profunda de integridad. Ojalá la sostengan.

¿Qué opinión le merece Sergio Massa?
Es el gran capitalizador de los desaciertos del Gobierno en el marco del peronismo. Es quien más se ha beneficiado porque, a diferencia de (Daniel) Scioli -que ha planteado "aquí no sucede lo que pasa, debemos amarnos todos"- Massa dijo: "Sucede lo que pasa, las deudas contraídas por el Gobierno son las siguientes, vamos a tratarlas con amor e integración". Es decir, preponderó una suerte de discurso evangélico, como el de Scioli, pero unido a la manifestación de proyectos paliativos de los males generados por la gestión oficialista en estos diez años.

A diferencia de Francisco de Narváez, que tuvo un discurso marcadamente opositor y le fue muy mal en las elecciones.
De Narváez es peronista, pero no tuvo un discurso peronista. El discurso peronista es fuertemente conciliador e integrador. De Narváez tuvo un discurso rotundamente opositor, de denuncia, como el de Carrió. Pero al hacerlo desde el interior del peronismo, ese electorado no le respondió. Porque el electorado peronista siempre está en busca de un discurso que concilie cierto espíritu conservador, que asegure al partido su vigencia, y al mismo tiempo ciertas modificaciones parciales.

En ese sentido, el triunfo de Massa -que no criticó tan abiertamente al Gobierno-, ¿no viene a confirmar que el grueso del electorado optó por conservar algunas medidas del kirchnerismo que considera positivas?
Creo que sí. Massa entendió que el apoyo que el Gobierno había recibido hasta hace poco tiempo en la provincia de Buenos Aires nacía de la satisfacción que el prebendarismo y las prácticas clientelísticas, unidas a los logros que considero progresistas, como la ayuda universal por hijo y aquellas políticas que podríamos considerar de inclusión social relativas, como las que generan el tránsito de la miseria a la pobreza. Tampoco podemos olvidar que Néstor Kirchner redujo la tragedia de la exclusión generalizada. Ésos, para la gente, son logros. Massa advirtió muy bien que había un electorado parcialmente agradecido al kirchnerismo y les dijo, usando una expresión paradójica, "vamos por más".

¿Cree que estos logros podrían haberse dado sin conflicto? Me refiero a la crítica republicana sobre una supuesta "excesiva politización" de temas como la ley de medios o el matrimonio igualitario siendo que estas medidas, inevitablemente, generan tensiones.
Si bien son difíciles de obtener sin conflicto, podrían haberse obtenido con conflictos dentro del sistema. Lo que pasa es que este Gobierno necesita unir el conflicto -la polémica que fatalmente generan los proyectos parcialmente innovadores- a su necesidad de capitalizar el maniqueísmo social, generando confrontaciones irreductibles, cuyo beneficio fundamental está asociado a un Gobierno redentor. Las ideas de redención y de eternidad son complementarias. Es cierto: el Gobierno necesitó enfatizar lo que de otro modo le hubiera resultado difícil promover, pero mantengo mi crítica hacia la Presidenta y hacia su esposo porque no son gente que hace de la negociación la meta de su acción política, sino el punto de partida que sigue a su beligerancia.

Es la lectura que el kirchnerismo hace a partir de Ernesto Laclau: la existencia de un antagonismo que recorre todo el cuerpo social y que necesita enemigos políticos. ¿Qué piensa de esta teoría?
Es un habilísimo aprovechamiento de algunas prácticas culturales y sociales que la historia argentina favorece: el caudillismo, la concepción del adversario como enemigo... Nuestra historia es rica en este tipo de confrontaciones. Lo que Laclau traslada al campo argentino es la capitalización de una historia nacional en la que los antagonismos terminan siendo siempre la condición de supervivencia de los liderazgos caudillescos. A mí no me resulta interesante porque me parece un planteo arcaico.

¿La sucesión presidencial se resolverá dentro del peronismo?
No creo que el peronismo esté en mejores condiciones que el resto de la oposición para resolverla. Creo que puede hacer un enorme aporte para reorientar la práctica política hacia una dirección más conciliadora con las demandas del resto de la sociedad. Y en ese sentido, estaría en condiciones de ganar apoyos entre un electorado que viera, en ese potencial liderazgo la alternativa o la posibilidad de triunfo en 2015. La gente tiene hoy mucha menos fidelidad programática a un partido que a ciertas demandas prácticas, que desea ver resueltas con independencia de cualquier línea programática. Si el próximo Gobierno fuera capaz de ofrecer un esquema de pacificación y desarrollo, unido a la conciencia de la gravedad de los problemas que va a heredar, la gente los va a votar. Eso sí, las opciones peronistas tendrán prioridad en la medida en que siga vigente en la Argentina aquel axioma de que sin el peronismo no se puede gobernar.

Entre la idea re-reeleccionista, que agitaron algunos dirigentes kirchneristas a modo de maniobra o globo de ensayo, y la posibilidad de simplemente dejar el poder en 2015, está la chance de que el Gobierno nombre a un sucesor para dentro de dos años. ¿Cómo observa esta posibilidad?
Tengo la impresión de que lo que la Presidenta va a hacer es nombrar a su derrotado. Ella no va a permitir que la derrota recaiga directamente sobre su figura, sino sobre alguien que encarne la derrota, como lo ha hecho en la Capital con Daniel Filmus, el elegido para ser derrotado.

¿Cree que el Gobierno logrará revertir en octubre el resultado de las PASO?
Sólo si la Presidenta acusa el golpe en forma pública, si decide dirigirse al electorado de otra manera.


BIO
Buenos Aires, 14 de diciembre de 1942.
Estudios: Secundario en San Pablo, Brasil. Licenciado en Filosofía (UBA).
Trabajo: Escritor, poeta, ensayista, docente. "Me gusta traducir. Traduje muchas de las canciones de Serrat al portugués."
Está leyendo: Historia del siglo XX, de Eric Hobsbawn, y La poesía del pensamiento, de George Steiner.
Rutina informativa: Clarín y La Nación. "Pero los sábados y domingos leo todos, porque tienen columnas más ricas."

Entrevista a Felipe Solá

"FpV candidates behave like little soldiers" Renewal Front lawmaker candidate Felipe Solá talks to the Herald

by Federico Poore
Buenos Aires Herald, 07-08-2013

It is been a dizzying 45 days for Felipe Solá. Near the deadline to register electoral tickets, the former Buenos Aires province governor decided to join Tigre Mayor Sergio Massa as a lawmaker candidate and he is now seeking to continue his political career outside both the Victory Front and the ill-fated Federal Peronist caucus. Solá receives the Herald at his office, now temporarily located in a seventh-floor flat near Congress, where two huge maps of the province hang on the wall behind him.

What made you decide to become part of the Renewal Front?
I’ve been taking a middle-of-the-road position since 2011. I had left the Federal Peronist bloc because some of its members rushed to join (Radical Civic Union figurehead Ricardo) Alfonsín, others — like (Alberto) Rodríguez Saá and (Eduardo) Duhalde — had set up some horrible primaries, and I was left there in a political space where the only thread which bound them together was hatred toward the president. I stayed with three other lawmakers, a kind of solitary adventure — it’s hard to work inside a small caucus — but I was looking for a middle-ground position, not to be part of the opposition just because. I know I said some pretty confusing things back then, but it was because I was confused. And I saw that in Sergio Massa. I was afraid in the beginning, but then I wasn’t. When I saw Massa was running for Congress, I decided to join him. I even think I can take some of the credit in helping to convince him to run.

Why didn’t you return to the Victory Front back in 2011?
Because going to the FpV would have meant accepting the iron-fist rule by Cristina (Fernández de Kirchner). I never subscribed to her kind of leadership, although I agreed with some of the laws she backed. But I can’t be a soldier. And men and women in the FpV behave like little soldiers.

How are you getting along with the other Renewal Front candidates? Do you know them all?
I know them all, except for (former news anchor) Mirta Tundis.

What do you think of her?
Well, these tickets ought to be diverse, with all the pros and cons that brings, in order to get to Congress. The Renewal Front ticket is not only composed by a list of professional politicians but also of people who stand out in fields that are important to society. And Tundis has been very involved in the subject of pensioners.

Tundis said she was against the “Fútbol para Todos” programme...
She is not expected to agree with everything we say. Tundis joined the front to make a contribution, not to receive political indoctrination. I can interpret what she meant — that she is against state propaganda during half-time.

How broad is the agreement between the Renewal Front and the PRO party for this election? If such an agreement exists, that is.The accord was with (Vicente López Mayor) Jorge Macri. These desperate attempts by some figureheads to present this agreement as a victory are deplorable. The PRO had no candidate for the Buenos Aires province and they asked us to compete in the primaries in some strong districts. And then two national lawmakers became part of our ticket. Period. Besides, if an agreement between Massa and Mauricio Macri actually existed, where’s the picture?

What do you think of Kirchnerite candidate Martín Insaurralde?
He’s a fresh figure and I don’t think he has been a bad mayor for a complex district like Lomas de Zamora. I guess he is a good choice for the FpV, but he’s virtually unknown in the province and a bit of a “lightwight.” It’s like Kirchnerism needed to be in disguise, to hide the more controversial figureheads.

But what are the differences, to the eyes of the electorate, between Insaurralde’s “light Kirchnerism” and Massa?
That behind all these alleged lightweights there’s Cristina and, especially, the last two terrible years of her administration. If they weren’t so terrible, why are we discussing whether this man (Insaurralde) will receive 30 or 32 percent of the vote when Kirchnerism was elected by 56 percent of the voters in the province back in 2011?

What do you think of Margarita Stolbizer?
I respect her. She’s an intelligent figure. Her only problem is that the very mention of the word “Peronism” makes her nervous. I’m no judge of anyone’s political opinions, but I know when someone is deeply anti-Peronist.

Your hypothesis is that you cannot govern the Buenos Aires province without Peronism.
It’s not a hypothesis — it’s a reality of the last few years.

What’s your opinion of Francisco de Narváez?
He’s an investor. He invested in Peronism, and he’s doing pretty badly.

I need you to bet on the result of Sunday’s election.
I can’t do that. True surveys will appear on Thursday. The others can always be “retouched” as far as science allows. We will be happy even if we win by a small margin. It will be a big step before the October election.

What if the Renewal Front does not win the election?
I don’t know. I’m not a magician nor a political analyst.

Tell me two bills you will push if re-elected as lawmaker.
We’re already presented one regarding the income tax, but we also need to change the way DNU emergency decrees are approved. Right now they are passed into law after being discussed in only one chamber of Congress — that’s absurd. I will also support a harsh law against alcoholism among the youth, which will aim at big producers and distributors rather than retail outlets. I’ll forbid beer companies from sponsoring soccer teams. Alcohol and sports have nothing to do with each other.

As governor you carried out a public security model supported by progressive sectors that is represented by former provincial Security Minister León Arslanian, but last week Massa presented a draft bill to remove the statute of limitations from homicide. Isn’t that at odds with your previous stances?
No. What we did in the province back then was to support a series of reforms linked to police behaviour.

This means that you will vote for all the seven security bills presented by Massa?
Yes, because they’re preventive. If I have to choose between having security cameras and not having them, of course I’d prefer to have them. But we need to go beyond that, too.

Massa is aiming at the presidency. Will you support his potential presidential bid?
I wouldn’t rush to talk about that. First come the primaries, then the October elections, and then we’ll have to see how we are as lawmakers. Don’t count your chickens before they hatch.

I’m asking you because two years ago you printed posters that read “Felipe is better,” and had the dream of becoming president. Some of these posters can still be seen around the block.
In 2011 I wasn’t sure about what to do and I’ve been using those posters since (laughs). It’s a way of saying that I’m still in politics.

So you still dream of being President by 2015?
No, I think my time has passed for that.